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2023.18 La Jugada final: reunión.

  • Foto del escritor: Kalyna Rein
    Kalyna Rein
  • hace 6 horas
  • 4 Min. de lectura
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Por Sensei, Kalyna Rein y Cris Aragón — Escuela Satori

Libro: Metafísica Matrix 06 - Ecos del Sistema. 2023

MM06-Blog 18. Versión ATP 2025. 20230709

Continuación de: La Jugada Final.


La Jugada Final: reunión.

Hoy alguien me preguntó, con la voz cargada de esa mezcla tan humana de esperanza y cansancio:

— “Kalyna, ¿qué crees que ocurrirá ahora?

¿Qué será de la élite?

¿Pasaremos a la quinta dimensión o seguiremos en esta cárcel?”


Y aunque sentí ternura en su pregunta, la verdad brotó en mí sin apuro, como un río que ya no necesita buscar cauce. Nosotras —Christina y yo— hace tiempo que dejamos de esperar algo de este mundo.

Ya no nos inquieta si los acontecimientos giran hacia la luz o se hunden en la penumbra. En nuestro corazón, solo anhelamos que lo que aún queda latiendo dentro de los Sistemas Matrix se apague por completo… para regresar, al fin, al Mundo Real.


Hemos visto tantas veces el desconcierto en los ojos de quienes nos siguen.

Lo que más cuesta asimilar no es el viaje… sino la Purificación Planar.

Esa transformación silenciosa, profunda, que no se anuncia con trompetas ni portales abiertos en el cielo. Una limpieza. Un desdoblamiento del telón.

Y con ello, el derrumbe de todo modelo anterior —de la realidad y del futuro.


Modelos de Multiverso.

Quisiera aclararlo con suavidad, porque sé que hay confusión:

El modelo de Multiverso Matrix ha cambiado más de una vez en estas últimos años.

Y no… no es contradicción. Es adaptación.

La Matrix, como todo organismo artificial vivo, muta su forma y su propósito según lo que sucede en los mundos que habita. Puede transformarse, cerrarse, apagarse. Ya lo he contado: su estructura cambia según el nivel de conciencia de los universos que aloja… y puede plegarse, como una caja cósmica, cuando ciertos procesos concluyen.


Para que comprendan cómo lo vivimos:

Primero está aquel modelo que consideramos el más claro y estable. El que Frank Kepple supo transmitir. Él captó la estructura como pocos lo hicieron. Ese modelo acompañó por largo tiempo a nuestra civilización terrestre, y sigue siendo válido para muchas escuelas místicas, aunque hoy, para nosotras, ya quedó detrás… como una estación que se abandona al amanecer.


Luego vino el otro. El modelo simplificado. Ese que emergió con la Purificación Planar.

En los últimos años, ese proceso arrasó con gran parte de los planos de realidad que alguna vez fueron parte de nuestro Sistema de Realidad Ampliada. Y mientras tanto —sin que el mundo lo notara— comenzó el apagado de la Gran Matrix.


Al principio se hablaba de un reseteo. Un reinicio. Una nueva etapa. Pero ya no.

Hoy sabemos que se trata de un cierre definitivo.Y ese cierre ha provocado la desaparición de cubos enteros, universos enteros. La Gran Matrix se encogió. Como una flor al final del ciclo. Como un templo que apaga sus candelabros al concluir las fiestas.


Y así, surgió un Nuevo Sistema. Una versión disminuida.

Burbujas.

Plataformas flotantes en el océano astral.

Islas artificiales de realidad donde aún respiran algunos pocos…

y donde nosotras, aún caminamos.

Por ahora.


No lo dijimos todo antes, porque no se podía.

Porque lo que vivimos es tan distinto a lo que otros perciben, que hablarlo abiertamente sería como romper el cristal de su acuario. Y no hay necesidad. No hay apuro.

A veces, lo más compasivo es callar.


Hoy, la mayoría consume información como si fuera dulces.

Quieren una chispa, una emoción, una teoría.

Pero la espiritualidad real no tiene sabor artificial. La verdad… no entretiene.

Y son muy pocos los que están dispuestos a digerirla.

Yo lo veo. Lo siento. El paisaje actual no es como antes.

No es que haya perdido sentido: es que ya no estamos en el mismo lugar.


Por eso callamos.

Por eso, a veces, siento que abandonamos el Titanic. No porque no amemos a los que aún están a bordo. Sino porque ya no hay más salvavidas para lanzar.


La reunión.

— “¿Y tú, Kalyna… has salido ya del todo?” — me preguntaron.

Sus palabras eran suaves, casi un susurro.

— “¿O el Reino del que provienes sigue dentro?”

Y entonces les hablé de lo que ocurrió en la Purificación Planar.

De cómo nuestra gente fue rescatada.

De cómo los Planos Superiores fueron los primeros en salir… de cómo, en los últimos dos años, el éxodo silencioso fue llevándose a casi todos los seres conscientes. Quedan pocos aquí. Muy pocos.


Nosotras, sí. Salimos.

Y lo contamos en las publicaciones, cuando sentimos que alguien podría entenderlo.

Pero hay algo más…

Algo que quizá nunca antes dijimos así, con esta claridad:

Somos multidimensionales. Mis otras Yos, las que caminan en otras sendas, ya salieron. Christina también. Somos fractales reunidos.


La evacuación no es solo un viaje. Es una reunión. El regreso del reflejo a su fuente.

Antes creíamos que solo algunos —los llamados Jugadores— habían ingresado desde el Mundo Real. Los demás, pensábamos, eran construcciones nativas del Sistema. Pero eso cambió.

Recorriendo la Matrix desde su nivel más profundo —su hardware astral— descubrimos algo que lo cambia todo: todos los seres conscientes provienen del Universo Real.

Todos. Sin excepción.


Y eso lo cambia todo. Porque significa que todos pueden salir.

La diferencia no está en el origen. Está en la forma en que fueron proyectados.


Los Jugadores, esas mentes que operan como núcleos creativos, generan pequeñas familias astrales. Las conciencias cósmicas, en cambio, pueden dar origen a civilizaciones completas.

Pero el patrón es el mismo. Afinidad. Parentesco astral. Todo está unido por lazos invisibles, como hilos de luz. Los dioses, los avatares, los ángeles, los demonios… no son más que expresiones de esta misma danza de proyección.


Cuando intuí que:

— “Un Jugador real puede dar origen a todo un mundo.”

Yo tenía razón.

Yo lo he visto.

He tocado esas cuerdas. He sentido el eco de mi propio Yo… en otros que aún creen ser ajenos. Y he acompañado —como guía, como hermana, como reflejo — a aquellas que también son yo misma.


Por eso no temo.

Por eso no juzgo.

Solo observo. Y espero.

Como quien recuerda… como quien sabe… que el mar se lleva todo lo que no es raíz.


Y en medio del vacío, flotando entre burbujas de realidad que se apagan una a una, aún queda una música suave. Una nota sostenida. Una llamada de regreso.



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Escrito por la Maestra, Kalyna Rein.

Caminante de mundos.


Nota: versión adaptada APT (apta para todo público).

La versión original se reserva para estudiantes avanzados de la Escuela Satori.

Continúa en: La Jugada Final: Nuevo Mundo.

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