2022.02 Mente Universal.
- Kalyna Rein

- 22 dic 2025
- 5 Min. de lectura

Por Kalyna Rein — Escuela Satori
Libro: Metafísica Matrix 05 - Egregor. 2022
MM05-Blog 02. Versión ATP 2025.
La Mente Holográfica Universal.
Divulgación y adaptación de Kalyna Rein
(Basado en la obra de Michael Talbot y otras fuentes complementarias)
¿Y si todo estuviera unido, aunque nuestros sentidos nos dijeran lo contrario?
Este no es un relato místico, sino una de las ideas más revolucionarias que la física moderna está explorando: la posibilidad de que el universo entero funcione como un holograma, y que nuestra mente esté conectada, de forma profunda e inseparable, con todas las cosas.
Acompáñame a desgranar esta propuesta. No requiere fe ciega, sino apertura intelectual. Lo que aquí vamos a revisar son descubrimientos científicos reales —teóricos y experimentales— que han transformado la forma en que los físicos comprenden la realidad. Mi tarea es ponerlo al alcance de cualquiera que desee comprender mejor su lugar en el universo.
¿Qué es la “Mente Holográfica Universal”?
El concepto parte de una serie de avances en física cuántica, relatividad, y estudios de la conciencia. Aquí convergen ideas como la no-localidad (es decir, la posibilidad de que dos partículas se influyan mutuamente sin importar la distancia), el teorema de Bell (que sugiere que la realidad no está compuesta por partes separadas) y la teoría de los hologramas, en la que cada porción contiene el todo.
No se trata solo de una hipótesis abstracta: estamos hablando de pruebas reales que nos invitan a pensar que todo está interconectado de una forma más profunda de lo que nuestros ojos, o nuestros sentidos, pueden captar.
La ruptura con la física clásica.
En la física de Newton, la realidad estaba compuesta por objetos separados que interactuaban como bolas de billar. El espacio era apenas un escenario pasivo donde ocurrían estas interacciones. Cada cosa era un ente aislado, con ubicación propia, independiente de la conciencia que la observa.
Esta idea funcionó durante siglos… hasta que la física del Siglo 20 y luego la física cuántica empezaron a descubrir que esta separación era una ilusión.
Con la teoría de la relatividad, se comprendió que el tiempo y el espacio están unidos, y que la materia curva el espacio-tiempo. Pero fue con la física cuántica donde comenzó la verdadera revolución: partículas que se comportan como ondas, electrones que se manifiestan de forma diferente según si son observados o no, y pares de partículas que parecen "comunicarse" instantáneamente a través de enormes distancias.
El misterio de la no-localidad.
Uno de los hallazgos más sorprendentes surgió del famoso Teorema de Bell. Este teorema demostró matemáticamente que, si la física cuántica es correcta, entonces el universo tiene que estar interconectado de una manera que desafía toda lógica clásica. En otras palabras, no puede haber separación real entre las cosas.
Esto fue confirmado en 1982, cuando el físico Alain Aspect logró un experimento que medía el entrelazamiento cuántico entre dos partículas: lo que le ocurría a una, afectaba instantáneamente a la otra, sin importar la distancia.
¿Cómo se transmitía esa información?
No se transmitía. Simplemente, estaban unidas.
Desde esta perspectiva, la realidad no está compuesta por partes independientes, sino que todo está conectado por debajo del velo de la percepción.
La analogía del holograma.
Aquí entra en juego la noción del universo como un holograma. Un holograma no es una fotografía común. Si cortas una foto en pedazos, pierdes parte de la imagen. Pero si cortas un holograma, cada pedazo contiene la imagen entera, solo que en menor escala.
Esto se debe a que el holograma almacena información distribuida en todo el campo, no localizada en un punto específico. Así, cada parte contiene el todo.
La propuesta de varios científicos (como David Bohm) es que la realidad se comporta igual: cada fragmento del universo contiene, en alguna forma, la totalidad del universo. Y la mente humana —nuestra conciencia— está incluida en ese patrón.
¿Observamos la realidad… o la creamos?
En física cuántica, el acto de observar afecta al fenómeno observado. En ciertos experimentos, una partícula no toma una forma definida (por ejemplo, no decide si es onda o partícula) hasta que alguien la mide.
Esto lleva a una conclusión inquietante: la realidad no es algo que simplemente existe “ahí fuera”, esperando ser descubierta, sino que es algo que se co-crea con el observador.
Si esto es así, entonces lo que llamamos "realidad física" no es algo fijo, sino una manifestación dinámica del campo de la conciencia.
La mente como una red de patrones.
El modelo holográfico propone que lo que percibimos no son objetos materiales, sino patrones de energía que nuestra mente traduce en formas, colores, texturas, sonidos. No vemos el mundo tal como es, sino como nuestra mente lo interpreta.
Todo lo que experimentamos está mediado por nuestro sistema neurológico, pero este sistema —a su vez— está inmerso en una red de información energética compartida.
Esto implica que nuestra conciencia no está limitada al cuerpo físico. Es parte de una conciencia mayor. Una mente universal.
Existencia Absoluta y Relación.
Para comprender cómo surge esta diversidad aparente desde la unidad, se introduce el concepto de existencia absoluta: una realidad sin forma, sin límite, sin dualidad. De ella emergen las polaridades: luz/oscuridad, frío/calor, tú/yo.
Este proceso se llama dualización. Pero la unidad no se pierde: permanece como base subyacente.
Cada vez que surge una distinción, lo hace en relación a otra. No hay frío sin calor. No hay “yo” sin “otro”. Todo lo que percibimos como real, existe en relación a algo más. Por eso, hablamos de una existencia relacional.
Y como cada parte contiene la información del todo, estamos insertos en una matriz interconectada, una red de relaciones que no se pueden cortar.
Conciencia y creación de la realidad.
Todo lo anterior lleva a una conclusión que puede resultar tan liberadora como desafiante: la conciencia no es un producto del cerebro. Es al revés. La materia es una manifestación de la conciencia.
La conciencia se observa a sí misma, y al hacerlo, se organiza en estructuras relacionales. Crea la experiencia del mundo. Se vuelve consciente a través de la experiencia.
Por eso, no podemos percibir la conciencia pura directamente. Solo podemos conocerla a través de sus manifestaciones.
Tú eres el Todo.
Si todo está contenido en todo, entonces tú —como fragmento— contienes al universo entero. No como metáfora poética. Literalmente.
La información del Todo está distribuida en ti. Tu mente es una expresión de la Mente Universal. Y por eso, al comprenderte, puedes comprender la totalidad.
Eres un punto consciente en una red infinita de conciencia. Una onda dentro de un campo más amplio. Una gota que no está separada del océano. Solo lo parece.
Este conocimiento no debe inflar nuestro ego, sino hacernos humildes. Lo que afecta a uno, afecta a todos. Lo que elegimos pensar, decir y hacer, impacta en esa red.
Para terminar…
Hemos explorado una teoría poderosa. No es dogma. No es religión. Es una síntesis entre ciencia y conciencia. Una invitación a pensar distinto, a mirar con otros ojos la supuesta separación entre mente y materia, entre tú y el universo.
La Mente Holográfica Universal no es una creencia, es una posibilidad. Y quizás, sea la clave para comprender no solo la física del universo, sino el verdadero poder creativo de nuestra conciencia.
Preguntas para profundizar:
¿Qué creencias personales se ven desafiadas por esta visión del universo?
¿Qué pasaría si viviéramos cada día sabiendo que estamos conectados con todo?
¿Cómo cambiaría tu forma de pensar, sentir o actuar si supieras que la conciencia es la base de toda realidad?

Escrito por la Maestra, Kalyna Rein.
La que se columpia entre los tejidos del Universo.
Nota: versión adaptada APT (apta para todo público).
La versión original se reserva para estudiantes avanzados de la Escuela Satori.




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