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24. Un nuevo Comienzo.

Actualizado: hace 4 días


Por Sensei, Kalyna Rein — Escuela Satori

Libro: Metafísica 07 - Evacuando Matrix.

Compilación: 2024. Blog 24.

Fecha publicación: 2023.09.23


Un nuevo Comienzo.


Hay momentos en que el aire cambia.

Lo percibo en los hilos invisibles que atraviesan este mundo.

Lo siento en el modo en que los sueños se abren, como si algo, allá lejos, hubiese sido resuelto.


Hoy es uno de esos días.

He demorado en escribir estas palabras.

No porque no fueran urgentes, sino porque necesitaba asentarlas en el cuerpo.

Sentirlas, comprenderlas, dejar que se hicieran raíz antes de volverlas voz.


Y ahora, por fin, puedo decirlo:

La Guerra del Universo Real ha terminado.

La gran batalla —aquella que se libraba fuera de los Sistemas Matrix, en ese afuera apenas susurrado entre nuestras palabras— ha concluido.

Y con ello, ha cesado la amenaza que pendía sobre todos los sistemas de realidad construidos allí.

No más evacuaciones forzadas.

No más fugas desesperadas.

No más vigilancia desde los márgenes.

Un ciclo se ha cerrado.


Durante mucho tiempo, sabíamos —sin hablarlo del todo— que algunos grupos habían encontrado formas de alimentar estos sistemas mediante la conexión forzada de conciencias infantiles, seres puros de planos medios y altos, amarrados sin permiso a los engranajes de estructuras artificiales.


Fue un crimen silencioso.

Sistemático.

Tecnológico.

Espiritualmente devastador.


Y fue eso lo que despertó la reacción de los Planos Superiores.

No por nosotros.

No por nuestras súplicas.

Sino por los niños.


Fueron ellos —esas luces recién nacidas, raptadas de su danza natural— los que provocaron la ira compasiva de los Seres del Alto Real.

Ellos descendieron.

Y uno a uno, los sistemas fueron desmantelados.

Lo grotesco fue interrumpido.

Lo enfermo, clausurado.

Lo imposible, por fin, interrumpido.


Hoy, ya no se teme la expansión de esas tecnologías.

Las civilizaciones superiores han acordado supervisar la reconversión de lo que quedó:

que sea ético, que sea seguro, que sea digno.


Durante todo este proceso, aunque el silencio haya cubierto nuestras publicaciones,

el trabajo no se detuvo.

Las evacuaciones continuaron. Las reubicaciones. Las misiones a los bordes del sistema.

Las conversaciones que nadie oye. Las manos extendidas en la penumbra.


Cristina, desde dentro de la Matrix terrestre,

ha vuelto a dedicarse completamente en resolver y contener los conflictos más densos.

Lo sé, no es Cris Arita, ella pagó el precio de la guerra.

Pero aún Cris Aragón, conserva la llama que heredó de su Alma divina.

Yo, en cambio, tuve que volver a mí.


Hubo un tiempo de cansancio. De duelo. De desánimo. De silencio.

Pero entonces llegó la noticia.

Y con ella, una llama volvió a encenderse.

El fin de la guerra me devolvió la fuerza.

Me recordó por qué había venido.

Me impulsó a fundar la Escuela del Reiki Satori Linaje Astral,

para abrir una nueva vía hacia lo que aún puede florecer.


Uno de nuestros aliados, Liam —quien habita las fronteras luminosas de nuestro sistema— fue quien trajo el anuncio. Recuerdo su voz. Recuerdo el estremecimiento.

Más tarde, todo fue confirmado: por otras fuentes, por nuestra familia astral, por los ecos del afuera.


Y esa certeza se instaló: hemos atravesado algo inmenso.

El rumbo ha cambiado.

Ya no hablamos solo de escapar. Ahora podemos elegir.

Podemos decidir si queremos existir en estos nuevos espacios de realidad positiva que están siendo formados, o si deseamos ser trasladadas, de una vez por todas, al universo real, fuera de toda Matrix.


Y con esta elección, llegó el Dictamen Final.

El 22 de septiembre de 2023,

en un encuentro astral de profunda belleza, fuimos visitadas por conciencias de luz.

Entre ellas, Rah Mahaal —el Observador— tomó la palabra.

Y en su voz, algo cambió.

Nos dijo que su tarea de evaluación había concluido.

Que ya no observaba: ahora declaraba.

Y su veredicto fue este:

—“A pesar de haber sido herida, la humanidad nunca dejó de luchar.

Nunca dejó de resistir.

Nunca dejó de buscar formas de volver a la luz.

Y por eso, por esa semilla invencible, por esa terquedad del alma humana, por esa capacidad de amar aun en ruinas, se ha decidido que la humanidad terrestre puede ser llevada al universo real, sin temor.

Porque incluso allá, seguirán siendo creadores de luz.


Rah Mahaal no solo nos entregó ese mensaje.

También selló el fin del dominio de la oscuridad en esta realidad.

Bendijo a los que luchan. A los que cuidan. A los que no se rindieron.

Y al cerrar su ciclo como Observador, se transformó en algo nuevo: el Hacedor.


Yo no lo olvido.

Y quiero decirlo, por si alguien aún duda:

no importa lo profunda que haya sido la noche. Hoy,hay un nuevo cielo.

Y bajo ese cielo, el alma humana respira.

Una vez más.



Sin destino escrito.

A veces lo digo en voz baja, como quien confiesa un secreto que aún tiembla en los bordes del pecho: ya no estamos donde solíamos estar.

Lo repito para mí, como quien quiere asegurarse de no olvidarlo: el modelo ha cambiado.

La estructura sobre la que se apoyaba la realidad —aquella que conocimos como la vieja Matrix terrestre— ya no es la misma.


Y si bien, en apariencia, todo sigue fluyendo con normalidad,

debajo de la superficie el suelo ya no es el mismo.


Recuerdo que una vez me dijeron: —“Pero todo se ve igual…” Y sonreí.

Porque claro… ¿cómo habría de notarlo la conciencia, si la Matrix está diseñada para que no se note?

Lo cierto es que, hoy, usted y yo, nos encontramos en un nuevo sistema físico Matrix, alojado ya no en el antiguo Híper-Cubo, sino en una estructura portátil, incrustada en una nave que flota lejos, muy lejosde donde empezó nuestra historia.


Y sin embargo, seguimos dentro de la novela.

Seguimos respirando este aire.

Seguimos creyendo que lo que vemos tiene un pasado.

Pero no. No hay pasado real.

Ni futuro trazado. Solo presente.


Esta realidad es un campo en blanco.

Un pergamino que apenas comienza a escribirse.

Un cruce donde todas las líneas posibles aún están esperando su primer trazo.

La Matrix adaptará su narrativa a medida que avancemos. Como un sueño que se construye mientras se sueña. Y el resultado dependerá de quién escriba primero.

Porque, aunque usted no lo sepa, hay quienes están ya escribiendo.


Los grupos regresivos no han desaparecido. Se replegaron. Se escondieron. Se deslizaron por esta nueva línea temporal, como quien se escurre en una salida de emergencia antes de que se cierre la puerta. Y lo hacen, porque nosotros los recordamos, y al hacerlo les damos vida.

Y estando aquí, no vienen con sutileza.

Usarán lo que siempre usaron:

tecnología, medios, religiones, modas, eventos creados, catástrofes simuladas.

No crean realidades por sí mismos. No pueden.

Pero manipulan nuestra percepción como egos dormidos, y así co-crean los futuros que desean.


Es un juego de ajedrez silencioso.

Y cada emoción colectiva, cada reacción masiva, es una jugada.

Pero nosotros también conocemos el tablero.

También sabemos cómo se mueve la luz.

Nuestros medios no son ruidosos, ni espectaculares. Pero son reales. Y más poderosos.

Son mentales. Son espirituales. Son silenciosos y consistentes.

Y exigen algo que muchos olvidan: ejecutar. Poner en marcha. Manifestar.


En esta nueva historia, los Hijos de Saturno están acorralados. No lo dirán, pero lo están.

Han comenzado a actuar con desesperación, a mostrar las cartas antes de tiempo.

Y eso significa algo: que el tiempo se les acaba.

Cada acto suyo—sea diabólico o divino— es el eco de una estructura que se fractura.

Y nosotros… nosotros no somos meros espectadores.

Somos dioses.

No en sentido mitológico. No en el delirio de la superioridad.

Sino en la verdad más antigua de todas: tenemos el poder de crear realidad.

Con cada expectativa, con cada emoción, con cada acto de voluntad, tejemos mundo.


Yo no hablo por mí sola. Lo que hago es eco de otros. De muchas inteligencias, de muchas conciencias, que desde adentro y desde afuera están sosteniendo la posibilidadde un nuevo ciclo.


Mi Reino, mi pueblo, mi linaje… hemos decidido ofrecer una herramienta para esta hora.

Un Núcleo Satori. Una matriz de conciencia viva, que puede ser sembrada en cada ser dispuesto a recordar su poder.

Y con ello, la formación de Maestros y Maestras en el Reiki Satori Linaje Astral.


No tengo dudas. Sé que tenemos la capacidad de romper las líneas del destino que otros intentan imponer. De inclinar la balanza. De sostener la belleza en medio del caos.

Y sé que no basta con rezar. No basta con soñar.

Hay que hacer. Hay que encarnar.

Hay que pararse como el Héroe de la propia vida.

Y brillar como un Faro en la noche del mundo.


Esto que escribo no es sólo una noticia. Es un llamado.

Una campana que suena en lo alto de la montaña.

Estamos en ese punto donde el mañana aún no está escrita.

Y lo que sembremos ahora, será lo que florezca después.


Cierro los ojos… y veo miles de luces encenderse.

Una a una. Silenciosas. Firmes.

Y en medio del cielo sin historia,

una palabra comienza a escribirse: Vida.




Escrito por la Maestra, Kalyna Rein.

La que sólo guía, desde sus pasos.


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