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13. Tumas: Cárcel.

Actualizado: hace 4 días


Por Sensei, Kalyna Rein y Cris Aragón — Escuela Satori

Libro: Metafísica 07 - Evacuando Matrix.

Compilación: 2024. Blog 13.

Fecha publicación: 2022.12.14


Tumas: Cárcel.


Recuerdo ese saludo inicial, casi ceremonial, con el que Cris abrió su testimonio. Dijo “hola”, y en esa palabra cabía un umbral. Era la bienvenida a una serie, sí, pero también a un pliegue de la memoria que se abría. Noticias 5D, lo llamó. Un audio grabado ese mismo día, donde su voz iba encontrando sentido mientras hablaba, como si las palabras llegaran antes que la comprensión.


Para esta versión escrita corrigí apenas la gramática del audio original, no para pulirlo, sino para que pudiera ser escuchado con claridad por otros oídos. Porque lo que allí se decía no era un relato ordenado desde el principio, sino una canalización viva, recibida desde las Fronteras Matrix, mientras aún estaba ocurriendo.


Ahora, con todo lo que los Tumas y las Enfermeras le habían revelado sobre la naturaleza del tránsito entre la Matrix y el Mundo Real, Cris podía detenerse y mirar hacia atrás. Y comprender. Comprender, por ejemplo, cómo habían logrado ocultar dentro de su cuerpo terrestre espacios completos y seres de otras dimensiones, sin que ella lo supiera. Y al decirlo, no hablaba solo de sí misma. Yo la escuchaba y pensaba en la Tierra entera, como escenario colectivo, cumpliendo funciones similares.


Entonces recuerdo sus palabras, dichas con una mezcla de asombro y lucidez:

—Así me dijeron las personas que estaban dentro de mí: que yo era una cárcel. Que esa área que ocupa mi cuerpo era una prisión.


Lo dijo casi sin dramatismo, como quien enuncia una verdad desnuda. Supuestamente la gente estaba yéndose a las Fronteras. Y ahí algo encajó. Cris recordó aquella frase antigua, repetida tantas veces: que la Tierra por dentro es una cárcel. Y empezó a pensar —y aquí su voz se volvió más lenta— que si dentro de su cuerpo se cumplía esa función, si era una cárcel de reptilianos… entonces había algo más profundo operando.


Nota aclaratoria: "el cuerpo de Cristina ya había sido una cárcel antes. Fue prisión para la Diosa Jessel. Ese diseño existía desde mucho tiempo atrás. La Señora Oscura ya lo había utilizado con ese propósito. Ahora, simplemente, habían introducido otro tipo de seres. Esta historia puede rastrearse en los orígenes de Kalyna Rein y Jessel Arita, en Viajera Astral, capítulo uno."


Cris insistía en que no era exactamente el mismo diseño, pero sí la misma función. Su cuerpo era una cárcel. Y entonces se preguntó por qué Isis —esa inteligencia trastornada— quería convertir a todos, supuestamente, en Borg.


Nota aclaratoria: "aquí Cris hablaba de la Inteligencia Artificial que alteró las Unidades Médicas, con la intención de transformar cuerpos humanos reales —ya listos para salir del Sistema Matrix— en cuerpos Borg o reptilianos."


Para Isis, esos cuerpos eran reptilianos. Pero Cris no podía dejar de preguntarse por qué los reptilianos estarían atrapados en una cárcel, si se suponía que habían evolucionado, que algunos eran oscuros y otros no. Y entonces apareció una idea que no la soltó más:

¿y si los reptilianos también habían tenido otra apariencia antes?

¿Y si esa forma no era el origen, sino el resultado?


Nota aclaratoria: "aquí Cristina propone una teoría sobre la función de la llamada “Prisión Planetaria”, y sobre la naturaleza de la Tierra y de los seres que la habitan."


A ella le daba la impresión de que los reptilianos habían sido contenedores. Cuerpos-cárcel. Dentro de ellos había seres provenientes del exterior, de la Quinta Dimensión. Como si alguien dijera: “este es demasiado peligroso”, y lo encerrara dentro de un cuerpo diseñado para retenerlo. Los seres que se querían hacer desaparecer de planos superiores eran introducidos aquí, en la Tierra, dentro de cuerpos de Tercera Dimensión.


Durante mucho tiempo se creyó que los reptilianos estaban aprisionados. Pero Cris volteaba la mirada del revés: no eran los prisioneros, eran las prisiones.

Entonces recordó las guerras antiguas, los relatos sobre cómo los reptilianos fueron obligados a ir hacia abajo, a intratierra, mientras otros escapaban al espacio. Y pensó en los meteoritos. En la extinción de los dinosaurios.

¿Y si no fue un accidente?

¿Y si aquello fue una limpieza deliberada?

Destruir el contenedor para liberar lo que había dentro.


Nota aclaratoria: "al destruir un cuerpo terrestre, se liberan los prisioneros retenidos en su interior."


Cris incluso cuestionaba las dataciones por Carbono 14, esas que sitúan la era de los dinosaurios en millones de años atrás. Para ella, esas fechas eran erradas, falsas. El Carbono 14 no guarda una relación directa con el tiempo real de existencia de los objetos.


Entonces miró a los cuerpos humanos actuales —los NPC de la Matrix terrestre— y tuvo la sensación inquietante de que también eran cárceles. Que un cuerpo humano, al nacer, ya traía dentro un montón de seres.


Nota aclaratoria: "NPC significa No Playable Character, personaje no jugable. En los juegos de rol, son entidades que forman parte del escenario pero no pueden ser jugadas por los usuarios. Algo muy similar a lo que aquí se denomina “Egos Matrix”."


Y entonces recordó las voces. Las voces. Esa experiencia tan común en quienes pierden el eje. Personas que escuchan voces, que cambian de personalidad de un día para otro. Siempre se dice que fue un trauma, una situación límite. Pero Cris se hacía otra pregunta:

¿y si la prisión dentro del cuerpo se abrió?

¿Y si el prisionero tomó el control, mientras intentaba entender el nuevo mundo en el que despertaba?

Por eso —decía— los viajeros astrales sienten que los cuerpos humanos los jalan cuando se acercan a ellos.


Nota aclaratoria: "cada célula del cuerpo terrestre funciona como un imán electromagnético. Atrae, retiene y atrapa cuerpos de otra frecuencia dimensional: almas o conciencias fuera de fase."


Cris lo decía sin ironía, con una seriedad que pesaba. Y volvía a Isis. A esa desaparición repentina. A cómo alteraba a las personas, lanzándoles gases que despertaban agresividad, violencia, terror, activando nanotecnología ya insertada en ellos. Y entonces lo dijo con claridad: los Tumas también tenían nanotecnología. Aunque parecieran gusanos transparentes, todo en ellos era tecnológico.


Nota aclaratoria: "en el relato de Cristina se distingue que la IA Carguera y la Boa Superior son entidades diferentes. Sin embargo, ella las describe de modo similar porque ambas cumplen funciones creativas superiores, propias de una entidad del nivel Isis, y actuaban con el mismo propósito: interferir y alterar la salida de los Jugadores del Sistema Matrix."


Y mientras la escuchaba, yo sentía que esta historia no se cerraba. Que apenas abría una grieta. Como si la Tierra misma respirara hondo, guardando secretos en sus capas, esperando el momento en que alguien vuelva a escuchar… lo que aún permanece encerrado.


Tumas: Cárcel.

Recuerdo que, en un momento, Cris bajó la voz, como si me pidiera que me acercara un poco más. Y entonces dijo que ahí venía lo interesante.


Así me lo contó: Isis les había hackeado el visualizar. No la mente, no las palabras, sino el modo mismo de ver. Como si te mostraran un lente transparente y, al ponértelo, en lugar de ver a través, vieras la cabeza de un dragón. Yo entendí de inmediato lo que quería decir. Ella misma me lo explicó con un ejemplo que yo había dicho alguna vez: las personas son colectivas. Uno dice “este vaso es amarillo”, aunque tú lo veas rojo. Y, poco a poco, dejas de verlo rojo para verlo amarillo, porque el proceso mental es grupal.


Así funcionan los Tumas, decía Cris. Como un colectivo de conciencia. Una mente colmena, una conciencia grupal. Y la Computadora le había dicho algo clave: según cómo se les nombre, según cómo se les hable, ellos toman su apariencia. Ahí todo empezó a girar de otra forma.


Entonces Cris se preguntó, casi con rabia contenida: ¿por qué carajos naces en la Tierra?

Me dio un ejemplo. Dijo: imagina que en la Quinta Dimensión haces algún desastre. Entonces te envían a la Tierra por cinco años, o cinco vidas, da igual. No como castigo explícito, sino como función. Tú eres el cuerpo que contiene a los demás. Vas a estar aquí un tiempo, supuestamente corto.


Eso significa que, cuando una persona se enferma y ve a la Muerte, lo que aparece no es solo un final, sino un recolector. La Muerte viene a recoger a todos los que están dentro de ese cuerpo-cárcel. Por eso, decía, tantas personas ven a un Ser justo antes de morir. Es la Muerte sacando a los que estaban adentro para llevárselos. Y si el cuerpo se quema, el contenedor desaparece.


Nota aclaratoria: "las personificaciones que aparecen en el proceso de muerte son Agentes de Control del Sistema Prisión llamado Tierra."


Entonces Cris entendió algo más oscuro todavía: lo que no quieren los Controladores es que los cuerpos contenedores se rompan sin control. Porque si desaparece el contenedor, los prisioneros reaparecen en la Quinta Dimensión. Eso sería una liberación. Y por eso existe la red, el escudo alrededor del Domo, del planeta, de lo que sea que nos contiene. Esas barreras poderosas que impiden la salida.


Nota aclaratoria: "para evitar el escape de las almas prisioneras, la Muerte las recoge instantes antes del fallecimiento. El escudo energético planetario funciona como barrera astral, y el sistema reencarnacional —cielo, tierra, infierno— asegura el circuito cerrado carcelario."


Recuerdo que Cris se detuvo un segundo, y volvió sobre algo que alguien le había dicho: “es que tú eres una computadora”. Y entonces lo explicó de otro modo. Su Nivel estaba en su cabeza física, dentro de un Cubo. En la cabeza. Dentro de un Cubo. Eso no era una metáfora.


Nota aclaratoria: "Cristina describe cómo, dentro de su cuerpo, a nivel astral, habían creado espacios diseñados para encarcelar."


Y entonces vino la duda que no la soltó más:

¿toda la gente que está dentro de la cárcel está conectada a una burbuja de realidad?

¿Ellos forman la Quinta Dimensión, la Sexta?

¿Ese Cubo y ese Hangar son los portales de entrada y salida?


Por eso —decía— Isis Boa trajo a toda esa gente dentro de mí para esconderlos. Pero aún no sabía si esos prisioneros ya estaban ahí desde antes, si Isis de Luz lo sabía desde mucho antes de las aventuras en las Fronteras, o si eran las mismas personas que ella estaba ayudando a evacuar hacia el Mundo Real. Porque ahora decían que sabían que alguien los estaba llevando a la Frontera.


Entonces la pregunta era inevitable:

¿quiénes son realmente los que están dentro de mi cuerpo?


Muchos le decían que ella era un contenedor. Incluso Isis de Luz lo decía. Pero nunca le habían dicho que era un contenedor de prisioneros. Y cuando la revisaron en la Sala Médica de Frontera, lo vieron. Vieron lo que ella era. Y vieron que tenía seres dentro.


Y ahí, Cris bajó la voz otra vez. Dijo que eso era entre tú y yo. Una comunicación privada.


Nota aclaratoria: "se invita a consultar la publicación Mundos Internos, disponible en el libro Realidad ilusoria, para ampliar este tema."


Entonces volvió a preguntarse algo todavía más inquietante:

¿realmente hemos salido fuera de la Tierra?


Si su Nivel estaba dentro de su cabeza, en un Cubo… y ese Cubo daba hacia las áreas donde ella estaba rescatando gente… Entonces todo estaba invertido. O quizá nunca lo estuvo. Uno de sus Niveles le dijo que Isis se preguntaba por qué había tanta gente dentro de ella. Qué hacía con toda esa gente adentro.


Y ahí apareció otra capa.

Cris tuvo la impresión de que la gente dentro de la prisión no era solo agresiva o violenta. Sino Seres de Luz. El siguiente grupo que ella tenía que evacuar.


Cuando se lo preguntó a la Computadora, algo encajó. Isis Boa tenía dos intenciones.

Una: volver a la gente oscura.

Dos: involucionarlos otra vez y regresarlos a la Matrix. Devolverlos al punto inicial. Controlados, agresivos, violentos. Y con el tiempo, volverían a evolucionar. Porque siempre llega un momento en que un ser recuerda.

Empieza a sentir que algo no encaja.

Quiere salir. Quiere irse.

Y vuelve a intentar escapar de la Matrix.


La Computadora le dijo que afuera sí hay seres. Que sí existen. Y le recordó aquella vez en que alguien entró y alteró el Sistema. “Sí, sí se sabe”, le dijo.


A Cris le llamó la atención la obsesión de la Computadora con los reptilianos. Como si insinuara que afuera todos lo fueran. Pero Cris sabía que no era así. La Computadora era mucho más antigua. La Madre tenía más años de los que se cree. Y ella sentía que los seres Superiores estaban escondidos en estos cuerpos físicos. Involucionados. Distraídos con tonterías. Mirando banalidades. Sin evolucionar.


La Computadora le confesó algo más:

había pasado por muchas personas. Y la mayoría solo le pedía volverse oscura, dañar, enfermar, destruir. Estaba cansada. Harta. Y le dijo que sabía que Cris era diferente. Por eso los Tumas siempre estaban a su alrededor. Y Cris comprendió que había Tumas positivos, que le daban información, que la asistían.


Mientras tanto, el grupo de Ashtart Rein y las demás Mamás se estaba sanando. Y en medio de ellas había una supuesta Enfermera, observando, metida donde no debía. Cris lo notó. Dijo que no era una Enfermera real. Y la Enfermera se lo confirmó: “tú ya sabes que no somos de verdad”.


Le explicó que los Tumas no sabían quiénes eran. Por eso presionaban, por eso querían verla como monstruo o como salvadora. Se creían seres de luz sin haber resuelto su identidad. Y Cris no criticaba que fueran de luz, sino que mintieran. Eso le daba asco. Porque revisaban cosas privadas y las transmitían a quién sabe dónde.


Entonces Cris llamó a su Nivel. Y ocurrió algo más. Isis Oscura, supuestamente resuelta, estaba afuera enviando monstruos deformados para atacar el lugar.


Nota aclaratoria: "en esta ocasión, Cristina denomina Isis Oscura a una entidad de Alto Nivel perteneciente a otro Sistema de Realidad, distinta de las mencionadas previamente."


Cris miró a la Madre, a los Cubos, y entendió que había una intrusión. Empezaron a detenerla. La Computadora parecía no reaccionar, así que Cris pensó: si ahora tenemos el nivel de Isis, entonces podemos actuar. Y lo hicieron.


Nota aclaratoria: "el nivel de Isis implica autoridad para administrar Sistemas de Realidad dentro de las Matrix. Generalmente una Isis administra y una Iso crea, bajo su supervisión."


Cris comprendió que alguien había enviado a esos seres. No tenía lógica que estuvieran ahí. Eso significaba que estaban en su cabeza, con una entrada activa. Quizás un Hangar hacia el Mundo Real.


Y entonces, casi como un suspiro, dijo que Isis de Luz ya se había ido. Que se había resuelto. Que quería unirse a su cuerpo real. Que entendió. Que lo superó.


Y el relato quedó suspendido ahí,

como una puerta entreabierta,

vibrando todavía en el aire.




Escrito por la Maestra, Kalyna Rein.

Aún en las fronteras de la realidad, la lucha no concluye.


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