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5. Tu mundo sin velos.


Por Sensei Kalyna Rein — Escuela Satori

Libro: Metafísica 01 - Realidad Ampliada.

Compilación: 2020. Blog 5. ATP.

Fecha publicación: 2020.


Realidad Ampliada.

Tu mundo sin velos.

Foco 1 en profundidad.


Soy Kalyna Rein, y hoy quiero compartir con ustedes, algunos conceptos fascinantes que he descubierto a través de mi estudio profundo sobre la naturaleza de la realidad. A partir de ahora, les iré dando detalles, sobre cada uno de los focos de realidad, que ya he presentado a modo de resumen.


Así que Empecemos por hablar del Foco 1, o sea, el mundo físico que conocemos.

Este es el enfoque que tenemos en nuestra vida cotidiana, mientras estamos en este plano de existencia. Cuando estamos en Foco 1, estamos plenamente inmersos en la experiencia, ya sea nuestra propia vida, el entorno que nos rodea, o incluso el vasto universo.


En nuestra vida diaria, el Foco Primario siempre está centrado en lo físico, es decir, cuando estamos vivos en este mundo, no hay duda de que nuestra conciencia se enfoca en lo que experimentamos como material.


Ahora bien, cuando nos proyectamos a otras realidades o dimensiones, como Foco 2, o Foco 3, nuestro Foco Primario sigue siendo el mismo. Pero podemos cambiar nuestra atención y experimentar otras perspectivas.


Sin embargo, aunque nuestra conciencia puede cambiar de dirección,

Foco Primario no lo hace.


Después de nuestra muerte física, por ejemplo, nuestro Foco Primario se mueve al Foco 3.

Y allí comenzamos una transición hacia una forma de existencia más abstracta.

Hasta que finalmente podamos alcanzar el Foco 4, que será nuestro nuevo Foco Primario.

Este proceso de transición no es inmediato.

Pero es parte de un ciclo natural que nos permite evolucionar.



El propósito de la existencia.

El Foco 1 es, en términos generales, el escenario donde vivimos nuestras experiencias físicas, y lo que percibimos como el Universo.

Es un espacio que nosotros hemos creado, para experimentar la realidad objetiva. Y es fascinante porque, desde una perspectiva más elevada, ¡somos nosotros quienes creamos este Universo!


En algún punto, como seres en el Foco 4, decidimos manifestar este mar común de energía, el cual se concretó, en lo que conocemos como el mundo físico. El propósito de esto es experimentar, y aprender, a través de la materia densa.


Lo interesante del Foco 1 es que, al estar en el plano físico, tenemos una especie de "escudo," contra los efectos más intensos de las energías subjetivas. En otras palabras, las emociones y pensamientos negativos, no pueden manifestarse tan fácilmente en nuestra realidad material, como lo harían en otras dimensiones.


Si tuviéramos la capacidad de materializar todo lo que pensamos, como sucede en el Foco 3, nuestras vidas serían mucho más caóticas. El mundo físico nos da esta ventaja. Nos protege de que, nuestros pensamientos, tengan consecuencias inmediatas.


Ahora, sé que muchos se preguntan, si esto significa que cualquier sufrimiento o dolor en la vida física, tiene un propósito, o es parte del proceso.

La respuesta es no.


Estoy diciendo que sufrir, no es algo natural ni deseado. Y no debemos buscar esas experiencias. Lo que quiero compartir es que, el propósito principal de estar aquí, en este mundo físico, es experimentar y crecer. Y el sufrimiento, aunque es una experiencia que puede enseñarnos, no es algo que debamos buscar activamente.


La vida nos ofrece una gran variedad de experiencias, muchas de las cuales pueden ser placenteras y enriquecedoras. No necesitamos sumergirnos en situaciones dolorosas para aprender. Porque la verdadera lección que podemos sacar del sufrimiento es cómo evitarlo.


La clave está en la consciencia, y en elegir el amor, la paz y la alegría, incluso cuando las circunstancias sean difíciles. Es importante recordar que nuestro estado natural es de bienestar, no de sufrimiento. El sufrimiento solo surge cuando nos alejamos de esa energía positiva, y nos quedamos atrapados en pensamientos y emociones negativas.


En este sentido, debemos ser conscientes de que la mejor manera de avanzar es enfocarnos en el amor, y en lo positivo. Sobre todo, cuando estamos enfrentando momentos difíciles.


Cuando encontramos amor y luz en esos momentos oscuros, podemos transformarlos y darle un sentido que nos ayude a crecer. A través de esta práctica, podemos aprender a evitar las trampas de la negatividad y, más importante aún, podemos compartir ese aprendizaje con los demás, ayudándolos a liberar su sufrimiento también.


En resumen, el Foco 1, este mundo físico, nos brinda la oportunidad única de experimentar la realidad de manera especial, pero siempre debemos recordar que el propósito más grande de nuestra existencia es vivir, experimentar y crecer.


Y aunque el sufrimiento sea una parte de la experiencia humana, no es un destino al que debamos resignarnos. Siempre podemos buscar la luz, y aprender de cada momento, para seguir adelante con paz, amor y crecimiento constante.


Si entendemos que somos chispa divina, que el ser humano posee divinidad, tiene un origen divino como esencia, entonces el propósito de la vida no es la búsqueda de la divinidad en sí, porque ya lo somos.

Tampoco es la búsqueda de la posesión, sea esta cual sea, material.

Tampoco es la búsqueda del poder.

Porque todo eso nos constituye como parte de la divinidad.

Tampoco es la búsqueda de la inmortalidad, porque ya lo somos. Tenemos la inmortalidad, tenemos el poder, lo poseemos todo.


Entonces.

¿Cuál es el propósito primero o último de la existencia?

Pues Es la formación del carácter.

Y lo digo con toda autoridad, con todo conocimiento.

Porque he llegado a los límites del tiempo y el espacio, porque conozco la fuente y propósito de todo.

No hablo por hablar.

No especulo, ni estoy filosofando.

Por eso es que estamos aquí. Para formar nuestro carácter.


Porque longevidad tenemos, eternidad tenemos, poder tenemos, lo poseemos todo.

Pero hay algo que ninguna de esas cosas nos dá. Y es carácter.

Estamos aquí para formar el carácter apropiado, para una entidad divina, con semejantes atributos que ya hemos mencionado.

Por eso la vida no es una escuela, para que crezcamos en esos otros aspectos. Sino para que formemos una actitud y un carácter apropiados. Correspondientes a alguien que posee todo eso.


Lo digo para que podamos abrir nuestros ojos, y entender el propósito de nuestra existencia. y entonces aprovechemos cada momento, que nos brinda el vivir, el existir.


Porque cada momento, es una oportunidad de justamente lograr aquello, por lo cual nos hemos propuesto venir aquí, a experimentar este tipo de realidad.


Y aquí es donde yo quiero enlazar esto, con lo que es la suerte, la búsqueda de la buena suerte, como un estado de bienestar, un estado de salud, un estado de felicidad, un estado de plenitud. Un estado de posesión de recursos, de satisfacción de necesidades.

Pero la vida no puede ser un estado únicamente, de buena suerte.


Si queremos formar carácter, que es el objetivo primordial de la existencia, la mala suerte también juega un papel importantísimo, porque la mala suerte nos desafía.

Desafía todas las fibras de nuestro carácter, para que probemos cómo superar, entender, resolver, todo aquello que se nos propone como desafío.

Y entonces ahí vemos que la buena y la mala suerte, juegan parte en un equilibrio perfecto de, sí, un aprendizaje, un aprendizaje en la formación de carácter.


Por eso considero que mi propósito último, es no solamente ser una maestra de la suerte para mí, para los demás.

Sino que podamos enfocar lo que significa esto, el vivir, el existir.

La suerte, y cómo todo esto se relaciona con nuestro objetivo de haber venido a esta realidad, de simplemente estar existiendo.

Sea en este mundo, o en cualquier otro mundo, o en cualquier otra realidad.

Para luego, con todo ello, trascender, formados, habiendo crecido en aquello que teníamos que lograr. Que era la actitud y el carácter correcto.

Gracias por estar.



Escrito por la Maestra, Kalyna Rein.

La que conoce el Propósito.


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