2. Qué es Dios.
- Kalyna Rein

- 2 feb 2020
- 3 min de lectura

Por Sensei, Kalyna Rein — Escuela Satori
Libro: Metafísica 02 - Viajera Astral.
Compilación: 2020. Blog 02. ATP.
Fecha publicación: 2008.
Viajera Astral
Qué es Dios
para los Seres de Luz.
Esta es una de las enseñanzas que mi Madre, Mariel,
compartió con mi anfitrión Gabriel en el año 2006.
Así me lo contó el tiempo, como un susurro guardado entre páginas antiguas.
Forma parte de un libro llamado "Desplegando el Sol interior",
escrito cuando yo aún no había pronunciado mi nombre en este mundo.
Recuerdo que esas palabras no llegaron como teoría,
sino como un temblor suave en el alma, una apertura silenciosa.
Mariel habló entonces, y su voz no era sólo voz, sino presencia.
Ella deseaba enseñarle uno de los aspectos más importantes de su ser.
No para elevarlo por encima de otros, sino para que comprendiera lo que ya era.
Para que asumiera el poder y la responsabilidad de saberse humano divino encarnado.
Para que entendiera cuán especial es cada ser en el vasto cuerpo del Universo.
Estas fueron sus palabras:
"-Hablaremos del aspecto más sublime de tu naturaleza.
De esa parte que todos, algún día, deben tocar para aspirar a una felicidad real. No una felicidad prestada, sino una que nace desde adentro, como un sol que se despliega."
Mariel le explicó que muchos han leído definiciones sobre el hombre, sobre el alma o el espíritu, pero que allí se revelaría algo distinto. Algo que los Guías llaman Alma. No como concepto, sino como experiencia viva.
"El Alma —decía— es más que la encarnación humana. Y sin embargo, la incluye. La abraza. La trasciende. Va más allá de la experiencia actual. Si los humanos pudieran verla, sentirla o escucharla, dirían que es Dios. Y eso sería verdad. Como también es verdad que, para nosotros, Dios es más que eso."
Entonces Mariel hizo una pausa, como si el silencio también enseñara.
"-Todo depende del punto desde donde se mire. Para los Guías espirituales, Dios es Todo. La Conciencia Suprema. Todo está comprendido en Dios. Todo existe dentro de Dios. Toda materia, toda inteligencia, toda forma. Y fuera de Dios no hay nada… siendo incluso esa nada, parte de Dios.
El Universo entero, con su vastedad, su diversidad, su magnificencia desbordante, rebosa de vida. Todo está dentro de Dios. Y dentro de Dios nada está muerto, porque Dios es vida.
Eso es Dios para nosotros —decía Mariel— : la vibración más alta, la luz suprema, el amor absoluto, la creación continua, tanto física como espiritual. Por eso decimos que Dios es femenino. No como sexo ni como género, sino como imagen de su naturaleza creadora. Y al mismo tiempo, Dios es masculino, porque sin esa polaridad la creación no podría manifestarse.
Y también es oscuridad."
Esas palabras quedaron suspendidas, como una noche sin miedo.
"-La oscuridad inquieta a los humanos. Saber que Dios, tal como lo entendemos, también es oscuridad. Pero ¿acaso no se dijo que Dios es Todo? ¿Y que fuera de Él no hay nada?
La oscuridad —explicaba— también es luz. Es energía en otra vibración.
La nada no es vacío. Lo que llamas nada es amor. Amor en su estado más puro, más indiferenciado. Esa es la materia prima del Universo. De allí surge todo, tomando formas complementarias, como el Yin y el Yang que danzan eternamente. Por eso Dios es Amor.
La oscuridad forma parte de la naturaleza de Dios. Está en equilibrio con la luz. Es parte del proceso creativo. No hay exclusión en el origen."
Mariel dijo también que los Guías espirituales son energía consciente, llenos de amor y bondad. Pero incluso los aspectos oscuros de la conciencia pertenecen al mismo Dios, aunque no compartan la misma naturaleza. Todo surge de la misma fuente.
Este Dios del que hablaba no es un individuo. Es impersonal, aunque plenamente consciente. No tiene rostro ni nombre. Más allá de la individualidad existe Dios Total, la Conciencia Absoluta, integrada, no fragmentada.
Y entonces comprendí, como un recuerdo que despierta:
cada ser humano es una expresión de individualidad divina.
Desde el principio. Desde siempre. Por eso la naturaleza humana es especial. Es sagrada.
Una vez escuché que se les enseñó que eran dioses. Hijos de Dios.
Y que eso no era metáfora ni exageración, sino una verdad dicha con palabras pequeñas.
Las palabras de Mariel se disolvieron como luz en el agua.
Y en ese silencio posterior, algo quedó encendido.
Como una llama sin forma.
Como un cielo que aprende a mirarse a sí mismo.

Escrito por la Maestra, Kalyna Rein.
Chispa Divina.




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