5. Control y poder.
- Kalyna Rein

- 5 jul 2020
- 4 min de lectura

Por Sensei, Kalyna Rein — Escuela Satori
Libro: Metafísica 03 - Realidad ilusoria.
Compilación: 2020. Blog 05. ATP.
Fecha publicación: 2020.
Control y poder.
La Matrix ha sido revelada. Ya no es un misterio envuelto en símbolos, ni una sospecha escondida entre los pliegues de lo inexplicable. Está aquí, latente, desnuda ante quienes han aprendido a mirar.
Y sin embargo, al mirar hacia afuera, todo parece seguir igual.
Una vez, en nuestro espacio de conversación, Harold preguntó:
— “¿Creen que los Iluminati lleguen a gobernar el mundo?”
Le respondí con la suavidad de quien ya ha cruzado muchos umbrales:
— “Querido Harold… ellos ya lo gobiernan. Lo que hacen ahora es rediseñar su escenario.”
Porque este mundo, este plano 3D donde caminamos como si fuera real, no es más que una extensión del Bajo Astral. Un teatro elegante sobre un abismo disfrazado.
Muchos creen que la élite desea crear un infierno…
Pero lo cierto es que su sueño es un paraíso. Un paraíso solo para ellos.
Imaginan un mundo limpio, controlado, abundante en recursos, donde la casta dominante viva entre jardines, y los demás… seamos pocos.
No necesitan multitudes.
No quieren multitudes.
Quieren siervos obedientes, funcionales, reciclables.
Su idea de sociedad perfecta no es un caos, sino una prisión hermosa.
Una arquitectura refinadadiseñada para sostener su poder sobre una humanidad domesticada.
Y para lograrlo, han concebido un plan antiguo: reducir la población.
Exterminar lo que consideran “sobra”.
Pero hay algo más oscuro aún detrás de esa limpieza. No se trata solo de controlar cuerpos, sino de alimentar el Bajo Astral con energía emocional densa. El dolor, el miedo, la desesperación… todo eso nutre a sus antiguos aliados.
Porque desde otros planos, es posible recolectar poder desde un instante, y usarlo en otro tiempo, o incluso en otro mundo.
Pero… ¿será este plan llevado a cabo? ¿Triunfará ese nuevo orden?
Yo creo que no. Al menos no como ellos lo imaginan.
La Federación observa. No con indiferencia, sino con una forma de paciencia sagrada. No intervendrán de forma directa, porque eso rompería las leyes profundas del libre albedrío cósmico.
Permitirán que esta civilización haga su propio proceso. Que atraviese su noche.
Y si en ese cruce las almas se preparan… entonces, sí: llegará la intervención.
La Matrix 3D es una compleja danza entre inteligencia artificial y mentes biológicas. No se apaga con un botón. Y si algún día se reinicia, ese reinicio implicará necesariamente una transformación brutal.
Cuando queden pocos humanos anclados en el viejo guion, será más fácil elevar la frecuencia del mundo. Y en ese momento, la Federación intervendrá para disolver el control de la élite oscura. Ellos no tienen lugar en una comunidad galáctica real.
¿Pudo haber sido distinto? Sí.
Pudo haber sido con más ternura, con más cooperación…
pero la humanidad Matrix no alcanzó esa medida.
No se trata de exterminar personas.
Se trata de cerrar un ciclo.
Las almas no se destruyen. Solo se retiran.
Y se preparan para habitar la nueva Tierra.
Muchas ya lo están haciendo. Son nuestros hermanos, nuestros hijos, nuestra gente silenciosa que medita en la noche y recuerda.
He visto esa nueva humanidad. He sentido su fuego.
Y sé que cuando llegue el momento, la Matrix se disolverá por dentro, como un viejo sueño que ya no tiene sentido.
Últimamente, hemos estado en contacto con almas que sostienen el núcleo de esta Matrix. Las encontramos en un lugar silencioso, en lo alto de la estructura lunar. Parecen pleyadianos, o intraterrenos, de cabello claro, presencia ordenada, mirada sin emoción.
Actúan como sistemas. Como piezas de una red computacional viviente. Han olvidado lo que es ser humanos.
Pero una de ellas, tras varios encuentros con mi compañera, comenzó a cambiar.
A titilar por dentro. Ahora está en observación.
Porque si esto hubiera ocurrido cuando los reptiles aún controlaban el núcleo lunar, habrían sido reemplazadas sin dudar.
Ahora, la Federación permite que evolucionen.
Las encontramos acostadas, en torno a un círculo. En una sala blanca que parecía flotar en el tiempo. Parecían en trance. Y al comunicarnos con ellas, el espacio cambió… y se volvió idéntico al pasillo blanco que recorría Neo en la película Matrix.
¿Solo ficción? Tal vez.
Pero hay ficciones que nacen de recuerdos dormidos.
Más allá, en planos que ya no responden a la Matrix, he sido testigo de otro movimiento. Uno que no pertenece a ninguna élite, ni a ninguna Federación. Sino al TODO. Hace unos años fui llevada a ver cómo el UNO, el principio mismo de todas las cosas, decidía volver a actuar. Ya no más como observador. Sino como fuerza viva, como soplo creador en su propia sanación.
Centros galácticos comenzaron a irradiar nuevas frecuencias.
Como faros encendidos desde el corazón del cosmos.
Tal vez pasen siglos hasta que este mundo refleje esa luz.
Pero yo he visto lo que se avecina.
He caminado en la Tierra futura.
He olido su aire. He sentido su canto.
Y sé, con la certeza que nace más allá de toda lógica… que llegará.
—
Una red de luz se encendía desde el centro de cada galaxia.
No buscaba llamar la atención.
Solo recordarle al universoque el latido del UNO había vuelto a oírse.

Escrito por la Maestra, Kalyna Rein.
Testigo de un Futuro brillante.




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